De nuevo me estoy saliendo del tema. Ahí estaba yo, taciturno, pensando en porque había decidido ir a un concierto en la UCA. Pero la noche prometía y a juzgar por el olor a carne asada, la gente se estaba preparando para que llegará algo muy bueno.
Tengo unos cuantos recuerdos borrosos de que hubieron algunos grupos de trova y palabras de alguna personalidad. Pero lo mejor, llegaría y yo no tenía ni idea de en lo que me había metido. Hasta que pasó, apareció Panteón Rococo. Sentí que la piel se me erizaba para ponerse de acuerdo con la emoción que vibraba en el entorno. Una sensación que solo se puede explicar comparándola con la que se siente cuando uno va entrando a sol general en un partido de la selecta, si esos amañadores, se suponen que tienen posibilidades de hoy sí llegar al mundial.
Dentro de todo hubo una canción que sí marcó la diferencia. "La Carencia", como yo no tenía ni idea del grupo me dejaba llevar por la emoción que le imponía el público para diferenciar una canción más de un verdadero éxito.
Esta en particular me marcó, sobre todo por aquello de que en un mundo globalizado la gente pobre no tiene lugar. Me tomó por sorpresa, como ola que tumba y lo arrastra a uno por la playa, que fuera una canción de denuncia, de señalar una problemática con un tono de renuncia y desesperanza en medio de música que invita a moverse.
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